Quién inventó este mundo #2 – Jardines de Infantes
Hoy a la tarde jugué al futbol luego de 3 años. Éramos mi novia, mi cuñado, mi suegro y Ramiro y Matías de 5 años y quien escribe ambos contra Tomás y francisco de 6 y 7 años. Un partido desigual, nos les voy a mentir. Ganamos y todo. Mala suerte niños, pero es importante estudiar matemática que jugar 5 contra 2 es desventaja.
Sin embargo… Sin embargo… una tarde de domingo rodeado de niños me hizo pensar en los jardines de infantes. Infante: Palabra compuesta por el prefijo In, de negación y el participio del verbo “Fon, Fonis”. La traducción literal será la de “Aquel que no habla”. Ser vivo que no habla: Animal o Planta.
Hemos elegido para nuestras crías la metáfora del jardín. Jardin: zona del terreno donde se cultivan especies vegetales, con posible añadidura de otros elementos como fuentes o esculturas, para el placer de los sentidos.
De la inferencia lógica pienso que estamos criando a nuestros niños para el placer de los sentidos. ¡Cuánta belleza hay en nuestras florecillas! ¡Oh, pequeño Manuelito, no rompas el jueguete! ¡Oh! ¡Hermoso Jeremías, no grites tan agudo!
Yo entiendo, yo entiendo, nadie quiere que a su hijo se lo crie en un “Refugio de infantes” o algo más directo como un “Criadero de infantes” por razones obvias, pero… ¿criarlos para que sean lindos? ¿O para que estén quietitos y plantados cual flores?
Esos son mis pensamientos hoy, después sigo.
Una cosa más: Matemática sirve para saber que “Éramos mi novia, mi cuñado, mi suegro y Ramiro y Matías de 5 años y quien escribe” son 6.
Acá les dejo una muestra de uno de los miles de tipos de paternidad: El rapero.















